Al momento de constituirnos como Grupo de Trabajo, si bien en términos
generales compartíamos marcos teóricos cercanos al pensamiento crítico
en un sentido amplio, sentíamos la necesidad de realizar un movimiento
de distancia y aproximación. El movimiento de distancia se vincula con
la necesidad de abandonar la relación promiscua y hasta familiar entre
el derecho y el Estado liberal y los marcos teóricos liberales para
abordarlos. Este movimiento de distancia no supone necesaria e
inexorablemente destruir todo el legado liberal del constitucionalismo,
los derechos humanos y el Estado, sino más bien distanciarse de sus
autorreferentes marcos teóricos e intentar pensarlos de otro modo. Por
su lado, el movimiento de aproximación tiene como referencia ineludible
América Latina. Incluso, para aproximarnos todavía más, haciéndonos eco
de José Martí, preferimos denominarla Nuestra América. Aquí la
aproximación fue doble: por un lado acercarnos desde las categorías del
pensamiento crítico a los procesos políticos, sociales y económicos que
al menos desde lo discursivo apelaban y apelan a un Socialismo del
Siglo XXI, un Movimiento Al Socialismo, una Revolución Ciudadana; por
otro lado, acercar estos procesos que se conciben a sí mismos como
emancipatorios a las categorías del pensamiento crítico. Este gesto de
doble aproximación tenía por objetivo tanto analizar los procesos
políticos y sociales bajo el prisma del pensamiento crítico, cuanto a la
luz de estas novedades que vive parte de Nuestra América, sentar en el
banquillo al propio pensamiento crítico.
Baixe o arquivo no formato PDF aqui.

Nenhum comentário:
Postar um comentário