El siglo XX llegó a su fin en una atmósfera asombrosamente parecida a la que había presidido su nacimiento durante la belle époque (que fue hermosa, al menos para el capital). El coro burgués de los poderes europeos, EEUU y Japón (en 1910 la “tríada” ya constituía un grupo que se hacía notar) entonaba himnos a la gloria de su triunfo definitivo. Las clases trabajadoras del centro ya no eran las “clases peligrosas” que habían sido durante el siglo XIX y los otros pueblos del mundo eran llamados a aceptar la “misión civilizadora” de Occidente.
Baixe o arquivo no formato PDF aqui.

Nenhum comentário:
Postar um comentário